Agramonte en Guáimaro

Publicado en por Valeria

Asamb

Los independentistas de Camagüey se levantaron en armas el 4 de noviembre de 1868, en Las Clavellinas, a corta distancia de Puerto Príncipe (hoy Ciudad de Camagüey).Posteriormente, ante la actitud vacilante de algunos de los comprometidos se irguió la figura del patriota Ignacio Agramonte, quien, en la reunión del poblado de Las Minas, expresó: "acaben de una vez los cabildeos, las torpes dilaciones, las demandas que humillan: Cuba no tiene más  que conquistar su redención arrancándosela a España por la fuerza de las armas". Agramonte impregnó a sus tropas organización, disciplina y preparación combativa, hizo ver al enemigo que Camagüey tenía capacidad de combate, convirtiéndose de esta forma en una verdadera amenaza para las fuerzas coloniales.El 10 de abril de 1869 se efectuó la Convención Nacional de Pueblo Cubano, como la calificó Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo. También se le conoce como Asamblea Constituyente de Guáimaro, antiguo poblado ubicado al este de la provincia de Camagüey, hoy uno de sus más importantes municipios. José Martí no estuvo allí, tampoco conoció a Agramonte, pero al escribir sobre este trascendental acontecimiento histórico refirió:

"entra Ignacio Agramonte, saliéndose del caballo, echando la mano por el aire, queriendo poner sobre las campanas la mano..."

Al describirlo, en ese instante, precisa:

"...el bigote apenas sombrea el labio belfoso: la nariz le afina el rostro puro: lleva en los ojos su augusto sacrificio".

El estremecedor artículo apareció publicado el 10 de abril de 1892 en el periódico "Patria" editado en Nueva York.Testigo del acontecimiento resultó el camagüeyano Fernando Figueredo Socarrás quien describió que al hablar el joven abogado:

"nadie osaba interrumpir la pausada voz de Ignacio Agramonte, que haciendo vibrar sus acentos, llegaba hasta los últimos ámbitos del inmenso salón".

Precisó a su vez de:

"imponente figura del Secretario, que con su silueta romana, de pie y en arrogante apostura, daba mayor realce a su sagrada misión".Este histórico día Agramonte vestía un flux, o flus, nuevo (saco) de dril cazador, camisa probablemente de pinos azules, según era su gusto, zapatos de pellejito, corbata y pantalón de dril.Hasta ese momento usó un caballo tordillo para entrar en Guáimaro sobre un colón gacho con montura nueva, enviado por su suegro José Ramón Simoni Ricardo.

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