¡EMPÍNATE!
Mariana Grajales conoce de la muerte de su esposo Marcos que se unía a la de su hijo mayor Justo Regüeiferos, acaecida días antes y también recibe a Antonio herido del combate del Ingenio Armonía, se esmera en el cuidado de su hijo herido, el sentimiento se le cuaja de indignación patriótica y en vez de llorar e implorar, ve al menor de sus hijos, todavía un niño que requiere sus cuidados y como si quisiera apurar a la naturaleza para disponer de un brazo más en la batalla por la libertad, le dice:
Y tú, empínate, que ya es tiempo de que pelees por tu Patria.
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