Quien es nuestro padre
Todos aquellos nacidos en Cuba y que además de consideran cubanos tienen un solo padre, no fur aquel que le dí su apellido, no el que lo nombró, sino aquel hombre que sintió la necesidad de iniciar una lucha la cual la vida no le premitiría terminar, lucha que al decursar de los tiempos quedaría en manos de sus hijos cubanos.Como no vamos a considerar a un padre a aquel revolucionario que sin aún vernos nacer, inició un aardua batalla, para que nuestro ojos no se asustaran acribillados de tiros.Sobre los hombres más grandes de nuestra historia, aunque se piense lo contrario, aún quedan muchas cosas por dar a conocer, sobre todo a las nuevas generaciones.Como aun se ignora todavía, que el Padre de la Patria, antes de serlo, fue un irreductible e impenitente patriota, armado, más que con el machete, plomo y pólvora, con el coraje de su espíritu.Los cubanos de aquellos combates eran nobles personas que tuvieron también sus humanas presiones, yerros y prejuicios, pero que siempre, por sobre todo, se sintieron guiados por la pasión del patriotismo, cuyo ejemplo supremo nos queda en páginas indelebles que han llegado a las conciencias.Lo que llegó a hacer el hombre que hoy rememoramos, en una etapa el Presidente cubano de la primera guerra, después abandonado y sin las escoltas que merecía en la comarca montañosa adonde había ido a parar, debe ser como un resorte impulsor en cada joven de nuestros tiempos.Había señalado el camino a los que necesitaban decoro para vivir. En su época precisa, hombres había de corazón y de ideales, pero faltaba el genio, el carácter decidido que, rompiendo prejuicios y temores, se echara «pueblo a los hombros» para llevarlo hacia la luz y echarlo a andar.Los acontecimientos o el destino inevitable, iban a decir quién era el guía... un oriental, Carlos Manuel de Céspedes, tendría el arresto que a muchos faltaba. En la región montañosa del este del país, donde los montes son más altos, bullía el volcán ya próximo a estallar. Los genios siempre se superan a sí mismos y había sido, por eso mismo, antes que padre, patriota.Y lo que no pudo concluir con las armas, lo quiso completar con la enseñanza y hasta el mismo día de su muerte estuvo enseñando a leer y escribir a los niños. Murió marcando el derrotero de la patria futura. Había dado la libertad a los esclavos y había luchado por la de todos los cubanos.
¨Ni Cuba ni la historia olvidarán jamás que el que llegó a ser el primero en la guerra, comenzó siendo el primero en exigir el respeto de la ley¨
¨Ni Cuba ni la historia olvidarán jamás que el que llegó a ser el primero en la guerra, comenzó siendo el primero en exigir el respeto de la ley¨
Publicidad